Su tono era tranquilo y controlado, pero sonaba de todo menos sincero.Nathan asintió despacio.—Muy bien.No dijo nada más. Se concentró en la comida que tenía delante. El silencio prolongado fue dando paso a una conversación ligera.Selena sonrió, como si con eso bastara para dejar claro que la familia la aceptaba de nuevo.Empezaron a comer lo que el personal había preparado.Al principio la charla fluyó con naturalidad. Hablaron del viaje de Felicia, del clima extremo de la zona donde vivía, de los planes para los próximos días, como el regreso de Josh y Grace a la escuela, e incluso de novedades sobre el nuevo cliente de Lydia y su colaboración reciente.Pero, poco a poco, Selena empezó a acaparar la conversación.—La verdad, cenar así en familia se siente muy bien —dijo con una sonrisa amplia—. Es cálido, cómodo, cercano. Nunca había vivido un ambiente como este.Chris, sentado justo enfrente, apenas asintió y no hizo ningún comentario.Selena lo miró de reojo.—Chris, sigues igu
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