—Escucha, Ayla —habló tomándome del rostro para que lo mirara—. Debo irme un momento, no te muevas de aquí. No des vueltas sola y no te alejes. Volveré pronto, ¿De acuerdo?Fruncí el ceño con confusión. ¿Iba a dejarme con una bola de desconocidos? Dudé antes de responder, no quería preocuparlo, pero tampoco quería ser una idiota sentada junto a un monton de gente desconocida que podría asesinarme con solo usar el dedo meñique.—Ayla —presionó al ver que no respondía.—De acuerdo.Me observó un momento más, buscando algo, pero no supe qué. Finalmente se paró y se fue, pero no iba a ser tan idiota. Apenas desapareció de mi vista busqué algún rostro conocido; Cloe, Cade, Ashley, Theo o Wyatt, incluso Milena, quien fuera. No iba a quedarme ahí.El cabello oscuro y la falda roja de Cloe se hizo presente, así que no dudé en correr hacia allí, pero el mismo chico que había buscado a Kayden me detuvo.—¿A dónde tan rápido, Ángel? —cuestionó tomándome del brazo—. Me pareció haber escuchado que
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