Mi corazón dio un vuelco en cuanto lo vi. Jamás me iba a acostumbrar a eso. Sus ojos oscuros me escanearon antes de brillar con esa posesividad que lo caracterizaba y darme una sonrisa ladeada. Esta vez no llevaba su habitual vestimenta oscura; jeans negros, botas oscuras y una chaqueta bordó que me sorprendió. Su cabello era un reflejo de él, puntas yendo hacia todos lados, igual de rebelde e increíblemente atractivo, verlo me invitaba a pasar mis manos sobre y ver que tan sedoso estaba. No pu