POV. AdrianEl trayecto a la casa de Dominic fue una pesadilla teñida de paranoia. Los coches que aparecían en el retrovisor se sentían demasiado cerca, demasiado insistentes. Las esquinas… todas parecían esconder algo. Mi corazón latía descompasado, golpeando contra mi pecho con una urgencia que no lograba controlar, mientras mi mirada recorría las calles sin descanso, buscando cualquier detalle fuera de lugar, cualquier señal de que Arthur ya había movido ficha. Horas antes, la ciudad había sido mía, un escenario donde todo estaba bajo control. Ahora… se sentía distinta. Hostil. Como si, en cualquier momento, algo fuera a romper esa frágil ilusión de seguridad.Llegué al exclusivo barrio donde Dominic vivía, una zona de calles arboladas y mansiones imponentes, cada una con una seguridad propia. La casa de Dominic era discreta desde el exterior, una fortaleza moderna oculta detrás de un muro de piedra y un seto impenetrable. Me identifiqué en el portón de seguridad y las pesadas reja
Leer más