POV. Adrian
El despertar no fue gradual. Fue violento. Un zumbido agudo y penetrante cortó la pesada cortina de mi sueño de apenas dos horas. Abrí los ojos y tardé un segundo en orientarme. No era mi alarma. Era el móvil, vibrando sobre la mesita de noche, su pantalla iluminando la oscuridad gris del amanecer. Las seis de la mañana. El día del juicio había llegado.
A mi lado, Amelia se movió, murmurando algo incoherente. Me giré con cuidado para no despertarla. Su rostro estaba relajado en el s