FaddeiNunca tuve un punto débil, por eso no le tenía miedo a nada, sin embargo, ahora tengo a un hijo, pequeño y frágil en una caja transparente conectado a cables y eso minutos atrás me quebró en pedazos, pero la imagen de Mabel con nuestro pequeñito en el pecho me dio mil años de vida. Mabel duerme, después de su ardua labor dando a luz, necesita algunas horas de descanso, no lo deseaba, realmente la obligué. No quería separarse de él, pero su cuerpo estaba agotado y aunque ella crea que toma decisiones, hay momentos en los que decido por ambos.El sonido de los monitores es constante, regular y controlado. Me obligó a memorizar cada cifra, frecuencia cardíaca, saturación y respiración, porque si algo cambia, necesito saberlo antes que cualquiera.Gianni es demasiado pequeño, fue el nombre que Mabel le puso y me agrada, suspiro al ver que sus manos caben en la yema de mis dedos. Lo observó durante minutos que se sienten como horas. No parpadeo demasiado, no quiero perderme nada.
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