Faddei Esperaba cada noche sin ganas y sin esperanza a verla, a pesar de su ausencia en cada cena no me acostumbraba a ver su lugar vacío, cada intento de acercamiento era un rechazo seguro, mi apetito se esfumó y cada golpe contra Sandro me acercaba a ver su caída, pero, aún así, nada me da felicidad.—No cenaré. —Dije y cuando pensaba levantarme de la mesa escuché tacones martillar las escaleras, sentí mi jodido corazón acelerarse y mis ojos no daban crédito a lo que veían.Mabel, luciendo realmente hermosa.Mi esposa es espectacular, me levanté y aunque no esperaba una respuesta positiva, me la dio, aceptó sentarse en la silla dispuesta para ella, es su lugar, quiero gritar de felicidad.Es absurdo, sé que parezco otro, que estoy como un perro callejero feliz por recibir sobras, pero no me importa, si esto es lo único que me ofrece de momento, lo tomaré.Me senté de nuevo, intentando no parecer desesperado, aunque por dentro estaba temblando como un idiota. Mabel no dijo nada, sol
Leer más