La hermosa diseñadora se hizo presente luciendo un vestido de gala en color oro rosa, sensual sin ser vulgar. El escote en V elegante, la pedrería plateada y la abertura alta realzaban su figura, mientras una semicapa de tul etéreo semitransparente caía con ligereza. Zapatos de aguja a juego, una pañoleta pequeña en su cuello, y su cabellera castaña, suelta y ondulada hasta la cintura, completaban su presencia impecable. El corazón de la mujer latía desenfrenado. En ese momento, sus ojos verde limón se posaron en el hombre que estaba a su lado derecho. Ese atractivo CEO lucía un traje diseñado por ella, de lana italiana Super 120s en tono gris humo, de caída impecable y líneas precisas que realzaban su porte. Sus ojos grises, penetrantes, observaban el ambiente con calma calculada, mientras su cabellera negra, perfectamente peinada hacia atrás, reforzaba su imagen de control y elegancia absoluta. Sobre lo alto de la escalinata que daba al sendero del jardín iluminado. Giorgio
Leer más