Capítulo 32: Ella es increíble.
—Pensé que me llamarías antes —comentó Matteo por teléfono—. No supe nada de ti después de la invitación que te envié.
—¡Claro que recibí la m@ldita invitación! —estalló Massimo con furia—. Dime algo… ¿es una trampa? ¿Giorgio te pidió que lo hicieras? ¡Debió hacerlo! ¿Busca humillarme? ¿Presumirle al mundo que me robó a mi mujer?
—¿Robar? —Matteo dejó escapar una breve exhalación—. Mmm… esa palabra es bastante fuerte. Ella ya estaba soltera, ¿no?
—¡¡NO!! ¡TÚ NO LO ENTIENDES! —rugió Massimo