Capítulo 36: La noche del compromiso.
Marcelo clavó sus ojos azules grisáceos en Fiorina y esbozó una pequeña sonrisa.
—Cuñada. No sabía que estaba ahí, ¿hace cuánto tiempo?, debiste decir algo —soltó él, aunque no fue con reproche, sino en un tono suave.
Él guardó su teléfono celular en el bolsillo de su pantalón negro, mientras ajustaba su saco negro desabrochado, luciendo camisa interior blanca sin corbata, en un estilo bastante casual.
—Lo siento. Parecía algo importante y no quería interrumpir —contesto Fiorina, aunque por supuesto, era una pequeña mentira.
Marcelo se acercó casi de inmediato y la abrazó, tomándola por sorpresa.
—¡Qué gusto tenerte hoy acá! —exclamó ese joven hombre modelo—, que esta noche todos sepan que eres familia es un gran paso, cuñada. Me cuesta creer que mi hermano por fin parece emocionado con sentar cabeza.
Fiorina arqueó sus cejas con sorpresa. Apoyó sus manos en los brazos de Marcelo, en un gesto de que se aparte.
Él lo hizo.
—Adelante. Toma asiento y acompáñame un rato —señaló l