Capítulo 36: La noche del compromiso.
Marcelo clavó sus ojos azules grisáceos en Fiorina y esbozó una pequeña sonrisa.
—Cuñada. No sabía que estaba ahí, ¿hace cuánto tiempo?, debiste decir algo —soltó él, aunque no fue con reproche, sino en un tono suave.
Él guardó su teléfono celular en el bolsillo de su pantalón negro, mientras ajustaba su saco negro desabrochado, luciendo camisa interior blanca sin corbata, en un estilo bastante casual.
—Lo siento. Parecía algo importante y no quería interrumpir —contesto Fiorina, aunque por