Capítulo 39: Detalle especial.
Giorgio avanzó entre los invitados, sin soltar el brazo de Fiorina.
La música suave y los murmullos expectantes creaban una atmósfera casi mágica, pero él mantenía una compostura imperturbable.
A su lado, Fiorina caminaba con la espalda recta, el mentón ligeramente elevado y una sonrisa medida, elegante.
Cada paso suyo resonaba con un delicado Tap~ Tap~ de sus tacones que se mezclaba con la melodía tenue y las voces en susurro.
Había en ella un aire de serenidad y control, pero también una chispa de nerviosismo apenas perceptible, oculta tras la seguridad que proyectaba.
Ambos parecían estar interpretando un papel… ¿O tal vez querían convencerse a sí mismos de que así era?… una coreografía perfecta donde nada se dejaba al azar.
Delante de ellos, en la mesa principal, doña Verónica Marchesani reposaba en una silla de respaldo alto, decorada con flores claras que complementaban la delicadeza de su vestido.
A su lado, su marido Francesco Marchesani sostenía una copa, observando