Capítulo 39: Detalle especial.
Giorgio avanzó entre los invitados, sin soltar el brazo de Fiorina.
La música suave y los murmullos expectantes creaban una atmósfera casi mágica, pero él mantenía una compostura imperturbable.
A su lado, Fiorina caminaba con la espalda recta, el mentón ligeramente elevado y una sonrisa medida, elegante.
Cada paso suyo resonaba con un delicado Tap~ Tap~ de sus tacones que se mezclaba con la melodía tenue y las voces en susurro.
Había en ella un aire de serenidad y control, pero también un