Capítulo 34: Previo al compromiso.
Fiorina sintió cómo la mirada de Giorgio la atravesaba. Sus ojos verdes limón se clavaban en los grises profundos de él, y el aire entre ellos se volvió denso, casi eléctrico.
El pulso de Fiorina se aceleró sin que lo pudiera controlar. Sentía su respiración cerca, tan cerca que podía oler ese aroma masculino de su perfume que siempre la desconcertaba.
Su cuerpo reaccionaba sin permiso, el calor subía desde su pecho hasta el rostro, como si él esperara una respuesta, pero la presionaba con su sola presencia.
—Está bien… —susurró ella al fin, asintiendo con suavidad, apenas perceptible.
Giorgio parpadeó lento y con un movimiento pausado, se separó un poco, como si ese gesto le costara esfuerzo.
Tap~
Dio un paso atrás y comenzó a desabrocharse el saco del traje con calma, con cuidado.
La tela grisácea cayó sobre el respaldo de una silla, y lentamente empezó a quitarse la camisa, parte por parte, dejando al descubierto la piel clara y firme de su torso bien ejercitado.
Fior