BIANCAEsto no era algo que precisamente me hubiese imaginado… jamás.Y, sin embargo, me encantó.No había nada ostentoso, nada exagerado. Era exactamente como me gustan las cosas: íntimo, privado, solo para nosotros. Un momento contenido en ese pequeño mundo que hemos construido, lejos de miradas ajenas, resguardado en esa intimidad que tanto valoro y que él, de alguna forma, siempre sabe cómo proteger.Suelto una risa suave al percibir un par de destellos. Entonces lo noto.Un camarógrafo.Había estado ahí todo el tiempo, capturando cada instante, cada gesto, cada emoción que creí que solo nos pertenecía a nosotros.—¿Cómo celebraremos este acontecimiento tan… hermoso? —pregunto, aún con una sonrisa que no logro contener.—Como tú quieras, cariño. La noche aún es joven —responde Adrián, devolviéndome esa mirada suya que siempre parece prometer más de lo que dice.Salimos del lugar tomados de la mano. La arena bajo nuestros pies amortigua cada paso mientras caminamos sin prisa, dejand
Leer más