BIANCA
Estoy algo moleta.
No con Adrián… sino con esa mujer aparecida.
¿Quién se cree?
Frente a mis narices, manoseando a mi hombre como si nada. Solo porque no quiero arruinar esta estadía no le dije un par de cosas que se merecía escuchar.
Adrián camina unos pasos más adelante con Austin en brazos. Vamos rumbo a almorzar, mientras yo me quedo un poco atrás con Rosita, que claramente también tiene algo que decir al respecto.
—Tiene toda la razón, señora —murmura—. Esa mujer desnudó al señ