BIANCA
Nos trasladan hasta el resort, y todo esto me parece tan irreal que por un momento siento que estoy viviendo dentro de un sueño.
¿Quién habría pensado que aquella joven de veintidós años, empapada por la lluvia, desempleada y con el corazón destrozado porque su amiga se había metido con su novio de entonces, terminaría aquí?
Recuerdo perfectamente ese momento de mi vida. Sin trabajo, con mis padres ya mayores, cargando con deudas que parecían imposibles de pagar y con la sensación de que