El cielo estaba despejado, aunque una neblina ligera recorría la plaza central de la manada, como si el bosque contuviera el aliento.Era la víspera de la guerra, aunque nadie lo decía en voz alta.La Luna llena colgaba en el firmamento como un ojo blanco vigilante.Los miembros de la manada comenzaron a reunirse en silencio.Familias completas. Guerreros. Omegas.Todas las generaciones juntas, formando un círculo inmenso alrededor de la fuente principal.En el centro, sobre una plataforma de piedra antigua, estaban los cuatro pilares del poder:Theo, imponente, tranquilo pero con el aura del Alfa Blanco vibrando bajo su piel.Greta, a su lado, fuerte, firme, con Azura brillando en sus ojos.Elara, de pie entre ellos con los ojos cerrados de cara a la Luna, recibiendo su luz.Rafael y Lana, detrás, vigilantes, con el pequeño Liam bajo su cuidado mientras Elara trabajaba.El murmullo de la multitud se apagó cuando Theo levantó la mano.—Hoy —dijo con voz profunda— nuestra manada conoce
Leer más