A pesar de que Vittorio fue claro con sus palabras, Melissa no se daba por vencida, luego de la visita a Donato, Vittorio en su rostro mostraba esperanza.En la sala se encontraban reunidas, Melissa, Alessia y Elizabeth, antes de que Vittorio explotara Anna se levantó para intervenir. —Ya ha sido suficiente de castigos, estamos al borde de la destrucción, siempre estuvimos juntos y lo más lógico es que en este momento difícil debemos permanecer juntos, amor por favor escucha a nuestra hija. Vittorio observó de medio lado a Melissa, fingir que nada había pasado no era lo suyo, cada una de las personas que se encontraban allí sabían que ella era la culpable, pero no había espacio para el odio, no entre ellos. —Papá, lo siento.Melissa dobló las rodillas frente a él, las lágrimas rodaron sobre sus mejillas, se podía ver el arrepentimiento en ella.—Deje que el ego, la altivez, el orgullo, la prepotencia y el poder me controlaran, aquello fue mi condena, no merezco tu perdón, pero quie
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