Carter se quedó mirándola desde el borde de la cama, la mano aún temblando sobre la boca de Sofía. Sus ojos estaban rojos, hinchados, y por primera vez en toda la noche, la furia se quebró. Algo dentro de él se rompió del todo. Soltó la mano lentamente, como si le doliera tocarla, y se apartó un paso.Sofía respiraba agitada, las muñecas en carne viva por las cuerdas, el cuerpo temblando de miedo y rabia. Lo miró con odio, esperando el siguiente golpe, la siguiente amenaza.Pero Carter no se movió, en cambio, se dejó caer sentado en el suelo, la espalda contra la pared, las manos en la cara. Un sollozo seco escapó de su garganta. Luego otro. Y otro más fuerte.Lágrimas calientes rodaron por sus mejillas, silenciosas al principio, después en sollozos que sacudían su cuerpo entero.—No sé cómo demostrarte que te amo —dijo entrecortado, la voz rota—. No sé cómo hacerte ver que todo esto… que todo lo que hice fue porque no podía imaginar mi vida sin ti..... Y yo… yo solo sé perderte.Sofí
Leer más