Las puertas no se abren de golpe, yo lo supe en el instante en que leí la notificación.No hubo dramatismo, no hubo urgencia, ningún titular filtrado, ningún mensaje alarmista. Solo un documento técnico, pulcro, perfectamente redactado, informando que se concedía la revisión de las medidas cautelares.Revisión.La palabra se me quedó clavada, porque no significaba liberación, no significaba absolución, significaba algo peor: que el sistema no retrocedía, solo se reajustaba.Leí el texto varias veces, no porque fuera difícil de entender, sino porque necesitaba confirmar que no estaba interpretando de más.Argumentos procesales, derechos constitucionales, plazos razonables. Todo impecable.En ningún punto aparecía el daño, en ningún párrafo se mencionaba por qué Caelan y Vivienne estaban presos.La ley, cuando se presenta sin contexto, siempre parece inocente.Estaba sola en la oficina.Afuera, la ciudad seguía funcionando como si nada. Gente caminando, autos avanzando, decisiones mínim
Leer más