Frenesia, pasión, deseo... son las palabras que posiblemente describirían lo que Adam me hace sentir cuando une sus labios a los míos con tal vehemencia.Me hace perder la cabeza... hace que mis pies se despeguen del piso y que emprenda el vuelo.No sé si es correcto que bese de esta manera a un hombre que además de tener novia, tiene deseos implícitos de jugar conmigo, pero lo que si se es que el efecto es tan placentero que podría volverse adictivo.Me separo de Adam por falta de aire aún con los ojos cerrados, no quiero abrirlos y darme cuenta de que he cometido una imprudencia, no quiero iniciar el juicio moral al que yo misma me someteré después de este episodio.-Eres demasiado hermosa.La cálida mano de mi supuesto prometido se posa en una de mis mejillas, abro los ojos y lo miro de frente. Su iris se muestran más azules que nunca, desde esta distancia puedo ver cada una de sus pecas, lo roja que se encuentra su nariz por causa del frío y lo perfecto que lucen sus labios curvad
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