-Keyla... keyla...
No remuevo mis audífonos al escuchar a Adam hablarme desde el otro asiento del aeroplano, simplemente me dedico a ignorarlo.
¿Por que no entiende que no me interesa hablar con el?
Vuelvo a escucharlo hablar y para que cierre la boca me quito uno de los tapones con molestia y le presto un mínimo de atención.
-¿Que quieres?
Adam levanta una de sus cejas y sonríe como si no hubiese usado un tono de exasperación para responderle.
-Ya llegamos.
Miro por la pequeña ventana que está