Frenesia, pasión, deseo... son las palabras que posiblemente describirían lo que Adam me hace sentir cuando une sus labios a los míos con tal vehemencia.
Me hace perder la cabeza... hace que mis pies se despeguen del piso y que emprenda el vuelo.
No sé si es correcto que bese de esta manera a un hombre que además de tener novia, tiene deseos implícitos de jugar conmigo, pero lo que si se es que el efecto es tan placentero que podría volverse adictivo.
Me separo de Adam por falta de aire aún con