Que sorpresa...
Ha pasado una semana y debo de agradecer a todos los santos que el tiempo haya transcurrido sin ninguna situación como la del día que llegamos.
"Adam es tan extraño".
Luego de su insinuación, o mejor dicho, plan elaborado para hacerme caer en sus garras, no ha hecho más que mantenerse distante.
Al principio me molestó el hecho de que cuando entraba a una habitación él enseguida con cara de fastidio saliera, pero luego me dí cuenta de que era lo mejor y más saludable para nuestra convivencia – A