Que sorpresa...
Ha pasado una semana y debo de agradecer a todos los santos que el tiempo haya transcurrido sin ninguna situación como la del día que llegamos.
"Adam es tan extraño".
Luego de su insinuación, o mejor dicho, plan elaborado para hacerme caer en sus garras, no ha hecho más que mantenerse distante.
Al principio me molestó el hecho de que cuando entraba a una habitación él enseguida con cara de fastidio saliera, pero luego me dí cuenta de que era lo mejor y más saludable para nuestra convivencia – Al menos de esa manera no nos andamos insultando por cada esquina de la casa y me ha facilitado hacer mi rutina como si no estuviera.
Aún no puedo creer que mis padres me hayan dejado todo estos días sola, con un hombre atractivo en casa; y si, acepto sin rechistar que Adam es atractivo, porque no soy ciega.
Bajo hasta la cocina y saludo a Rosa con un agradable buenos días, ella detiene rápidamente lo que está haciendo para prestarme atención con la mejor de sus sonrisas.
Rosa es una persona no m