109.
SOPHIE
Mis ojos parpadean lentamente mientras la luz tenue de la habitación me golpea. Todavía me siento débil, como si el mundo entero se moviera demasiado rápido para mí, como si cada respiración requiriera un esfuerzo consciente y medido. Miro a mi alrededor y lo primero que veo es a Chris. Está inclinado sobre mí, con la frente apoyada contra mi hombro, las lágrimas corriéndole por las mejillas, la respiración entrecortada. Lo miro por un momento, y un nudo se forma en mi garganta.
No pued