401. EL DESCUBRIMIENTO
ALESSANDRO: Lo miré con incredulidad. La angustia lo consumía , y eso me hizo sentir un dolor en el pecho. La desconfianza normales en mi mundo había calado muy profundo en mí. La imagen de su rostro consternado por el dolor y la desesperación, contrastaba con la siempre frialdad de la vida que llevaba, y verlo así me atravesaba como un cuchillo.—Sí confío en ti, no es eso. Me daba vergüenza preguntarte, no sé Rufo, no pensaba con claridad, me sentí burlado —apreté con fuerza el hombro de mi amigo deseando que se repusiera. — No te pongas así. Migue te ama, no te va a dejar. Los vamos a encontrar y te prometo que cuando eso pase, iremos a su encuentro.—Lili es un diamante Alessandro, ¿cómo es que no te has dado cuenta todavía que jamás vas a encontrarte una mujer como ella? ¿Por qué crees que te enamoraste de Lilian? —Lo miré fijamente sin decir nada. —Es por eso, ella nunca te ha mentido, te dice siempre la verdad, la puedes leer hasta con los ojos cerrados, ¿cómo te iba a mentir
Leer más