Mariana CarbajalSu mirada lo decía todo: no estaba de acuerdo con que fuera sola a encontrarme con Marcelo. Durante todo el trayecto hasta mi casa, su inconformidad se hizo evidente, densa, imposible de ignorar.—Mariana, este es un asunto de los dos —replicó, con la voz tensa—. ¿Por qué insistes en hacerlo sola? Si Marcelo tiene un problema con retomar mi relación contigo, daré la cara. No voy a permitir que te expongas a los reclamos de tu hermano.Lo supe en ese instante: esto era inevitable. Denn no estaba dispuesto a dejarme resolverlo por mi cuenta.—Denn… —murmuré, buscando suavizar su resistencia—. Déjamelo a mí, por favor. No quiero que esto termine en golpes como la última vez. Los quiero a los dos, y me dolería profundamente que cualquiera saliera lastimado —insistí, casi suplicando—. Antes eran amigos, pero las mentiras de Cristina destruyeron esa amistad. Necesito arreglarlo yo. Además, sabes bien que, si las cosas salen mal, podría desencadenarse una enemistad entre dos
Leer más