Denn Stuart
Insiste otra vez en que mantengamos distancia dentro de la empresa. Me incomoda más de lo que estoy dispuesto a admitir, pero cuando algo se le clava en la cabeza es inútil llevarle la contraria. Suelto un suspiro lento, cargado de contención; por mi propio bien decido callar. No quiero una discusión… aunque el silencio también pesa.
En el ascensor la distancia entre nosotros es mínima en apariencia, brutal en realidad. Su cercanía prohibida me tensa el cuerpo, me obliga a mantener