—No mires— Me susurra al oído.Escucho a lo lejos un gorgoteo, seguido de virotes, paso una de mis manos por la espalda de Ares y lo aprieto un poco, una pequeña lágrima se me escapa.— ¿Cómo es que disfrutas de esto, Ares? — Me alejo un poco y lo miro a los ojos.Él solo me mira sin saber cómo contestarme, con su dedo pulgar seca mi lágrima.Con la victoria de Aquiles, la guerra se confirma y veo como los hombres de Menelao se preparan junto con los troyanos, el ganador regresa a su lugar, levanta su escudo y lo golpea, todos sus compañeros hacen lo mismo. Los soldados enemigos se colocan también en posición colocándose delante el cuerpo de su compañero caído, los representantes —Imagino que sus rangos deben tener un nombre, pero lo desconozco por completo— hacen sonar un cuerno de guerra.—Ina, no te alejes, a no ser que las cosas se pongan muy feas, en ese caso surca los cielos y espérame—Ambos bandos sueltan un grito de guerra al igual que Ares, haciendo que de un brinco en mi lu
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