— ¿Segura que podrá volver por su cuenta señorita? ——Claro, mi yegua sabe cómo volver a casa, así que no te preocupes—Baja la mirada y me mira con tristeza, en un impulso la abrazo para reconfortarla.—Tranquila, estoy segura de que nos volveremos a ver... y espero que sea en unas mejores circunstancias—Ella asiente con la cabeza, saco a la yegua de mi bolsillo y está toma su tamaño original, me monto sobre ella con demasiada dificultad ya que no tiene silla, me aferro a su crin con fuerza, le doy un suave tirón y ella corre para poco a poco despegar del suelo.Cierro los ojos para luego abrazarme a su cuello, mi cuerpo tiembla de terror, abro los ojos poco a poco y veo como sobrevolamos el olimpo, es una vista impresionante; Es un hecho, apenas vuelva a casa le pediré a padre que me mande a hacer una silla para pasear por los cielos del olimpo, tiene unas vistas maravillosas.A lo lejos veo mi hogar, una sonrisa se dibuja en mi rostro, los rayos del sol acarician mi rostro con sua
Leer más