Los acompañantes de Ares se nos unen, una mujer se acerca con el carro de Ares y Fobos me entrega las riendas de mi yegua.
— ¿Cómo estás? Espero hayas dormido algo—
—La verdad es que no… estuve en vela toda la noche aprendiendo a poner la armadura de Ares—
Suelta una pequeña risa.
—Vamos, no te alejes y espero que esa falta de sueño no te afecte—
Ares se sube a su carro, pero antes de avanzar mira por encima de su hombro y me indica que me pare a su lado, hago lo que él me dice. Cuando estoy a