DedicatoriaA ti, que alguna vez huiste de un altar, de un beso que sabía a mentira o de ti mismo.A ti, que llevas moretones invisibles y sigues creyendo que el amor puede ser redención aunque duela como el infierno.A ti, que besaste a alguien sabiendo que ese beso podía ser el último, y aun así lo diste entero.Este libro es para los que se atreven a amar en la cuerda floja, sabiendo que el abismo está justo debajo.Para los que, como yo, escribieron con el corazón abierto y la pluma temblando.Que estas páginas te recuerden que, aunque el amor sea tan efímero como un beso,su huella puede durar toda la vida.PreámbuloEscribir esta novela fue un salto al abismo, un desafío que me despojó de temores y me enfrentó a la crudeza del amor. Las críticas que lleguen las recibiré con el corazón abierto, pues son el fuego que forja mi pluma, un recordatorio de que el amor, como mis palabras, no siempre busca complacer, sino estremecer. Abordar la violencia y la intimidad me inquietó; siempr
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