Capítulo 49. El Veneno de la Duda.
El motor del Porsche rugía, pero el sonido no lograba ahogar el eco de las palabras de Richard Vance en la mente de Elliot.El asfalto se perdía bajo las ruedas a una velocidad absurda, pero la furia, la rabia, el dolor... todo se había transformado en un pánico frío y paralizante.Richard había plantado una semilla, y esa semilla, con una velocidad aterradora, se había convertido en un árbol de duda que le estaba arrancando el corazón.«Una mentira. ¿Todo fue una mentira? Ella también. ¿Me mintió también ella?», pensó Elliot, incrédulo.Los recuerdos se agolpaban en su mente, como un huracán. La primera vez que la vio. La luna de miel en París.La noche en que se besaron bajo la lluvia. Los momentos de intimidad que él, con su cinismo, había llamado «sexo». Ahora, cada recuerdo era un puñal. Cada caricia, cada mirada, cada beso era una duda.«¿Con quién? ¿Con quién más? ¿Con quién se fue cuando me fui yo?»La pregunta se repetía en su mente, una y otra vez, como una canción de terror
Leer más