Liam suelta una exhalación corta, no porque no esté de acuerdo sino porque sabe que esto apenas empieza.–No quieren guerra –dice. – Quieren caos, y el caos se gana haciendo que todo parezca un error nuestro.Amara se acerca un paso más al vestido, pasa los dedos por la tela, no con gesto técnico sino emocional, como si tocara algo vivo. –Entonces no vamos a darles ese gusto –murmura. – Hoy todo sale perfecto, aunque tengamos que coser cada prenda a mano.La modelo asiente con un alivio visible, y Jean Paul ya está dando órdenes por el auricular, mientras Sophie corre hacia el área de costura, y en cuestión de segundos el backstage vuelve a moverse, más rápido, más concentrado, más consciente de que ahora cada detalle importa el doble.Pero Liam no se mueve. Su mirada se recorre el espacio como si estuviera armando un mapa invisible, calculando trayectorias, puertas, accesos, rostros, y cuando finalmente habla lo hace en voz baja, solo para Amara. –Esto no termina en el vestido.El
Leer más