Liam suelta una exhalación corta, no porque no esté de acuerdo sino porque sabe que esto apenas empieza.–No quieren guerra –dice. – Quieren caos, y el caos se gana haciendo que todo parezca un error nuestro.
Amara se acerca un paso más al vestido, pasa los dedos por la tela, no con gesto técnico sino emocional, como si tocara algo vivo. –Entonces no vamos a darles ese gusto –murmura. – Hoy todo sale perfecto, aunque tengamos que coser cada prenda a mano.
La modelo asiente con un alivio visibl