DIAS DESPUÉS
El salón elegido para la muestra todavía huele a pintura fresca y a telas recién desempacadas cuando Amara entra acompañada por Sophie, y aunque el espacio es imponente –techos altos, pasarela central, luces en instalación– hay algo en el aire que no termina de sentirse seguro, como si la belleza del montaje no alcanzara a tapar la sensación de que algo invisible se está moviendo debajo de todo.
Jean Pol ya está allí, hablando con los técnicos de iluminación, y al verla se acerca c