― ¿Cómo está mamá? ¿Saben algo? ―preguntó Anna apretando a su hermano, pero mirando a su abuelo a los ojos―Bueno… Mi niña está ocupada justo ahora ―respondió el rastreador antes de clavar sus ojos en la puerta― ¡PUJE LUNA! ¡PUJE! ―se escuchó la indicación de JuliaSin detenerse a pensar nada, Iva apretó los dientes, jadeando como si estuviese cargando una montaña entera. Alastor, a su lado, aún estaba semi doblado debido al dolor de reflejo, sin embargo, sostenía la mano de su compañera con toda la firmeza que su embriaguez le permitía.―Iva, cielo… Lo estás haciendo increíble, sigue así cariño ―susurró con la voz tan quebrada que parecía la de un cachorroSin embargo, al escucharlo, lejos de enternecerse, Iva gruñó.― ¡CÁLLATE O TE MUERDO! ¡NO PUEDO CREER QUE SIGAS EBRIO! ――Lo siento mi amor… ―sollozó Alastor asustado― ¡Lo veo! ¡Veo su cabeza! ―anunció Julia ―Por favor, mi Luna, ¡puje! ――Eso es mi vida, sigue así ―sollozó Zinerva, quien, junto a Idylla, se mantenía a una distanc
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