Capítulo 33.6: La derrota de Alessandra.
―Genial ―gruñó Iva ―Ahora todos lo saben ―dijo clavando sus ojos en Zinerva ―Mamá, ¿te das cuenta de que pasaron casi cuarenta años sin que nadie lo supiera? ―
― ¡Eso no importa Iva! ―exclamó Zinerva ― ¿¡Acaso acabas de tener una contracción!? ―
―Iba a decírtelo cuando terminase el entrenamiento de hoy ―respondió la loba encogiéndose ligeramente ante el tono de su madre
―Por la sagrada Diosa ―intervino una angustiada Idylla ― ¿Cuánto llevas así? ―
―Bueno… Un rato ya… ―
― ¿CUÁNTO? ―exigió saber