Capítulo 21

Lo primero que hice cuando me enteré que la condenada mujer que me roba los suspiros se marchó sin sus guardaespaldas, fue llamarla. Pero no atendió. Obvio que no contestaría porque soy yo, pero,¡maldición! Hay un puto loco afuera acechándola y ella se hace la loca y huye.

¿Es que acaso no es consciente del peligro que corre? Que existen personas que nos preocupamos. Que yo me preocupo. ¡Claro que no! A la gatita altanera se le ocurre huir por miedo, cuando el verdadero peligro está afuera
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