Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué haces? —pregunto con amargura al verlo.
Gabriel, tomándome por sorpresa, me agarra de la cintura, muy posesivo, y me acerca a él; contempla a Antonio como si tuviera algún problema con él.
Aún no le he dicho nada sobre Antonio y su manera de verlo es extraño. Lo escruta de una forma amenazante.
—Estás más hermosa que antes, Mía —afirma Antonio.
Me observa y se acerca a nosotros.
—Gracias —respondo, seca.
—Mía, yo…
—¿Qué haces aquí?
<






