Mundo ficciónIniciar sesiónCuando abro los ojos, lo primero que veo son las ascuas rojizas de la chimenea que todavía desprende un ligero calor.
Siento como mi cabeza sube y baja con la lenta respiración de Hugo.
-Buenos días bella durmiente- saluda mientras se incorpora y yo, con él.
-Buenos días- murmuro aun adormilada.
-No sabia que una preciosidad como tu podía roncar-bromea.
-Yo no ronco - afirmo arrugando las cejas.
-Si lo haces .
Se levanta de un salto. Escucho su risa b







