Quédate con este amor marchito
Al renacer, Elena Jennings descubrió que había retrocedido en el tiempo hasta la época en que tenía veintisiete años. En aquel entonces, ya era madre de un niño y una niña y estaba casada con Lucas Fischer, el hombre más rico del mundo.
Lucas encabezaba la lista de las personas más ricas del mundo. Las revistas lo catalogaban como el hombre ideal, con el que toda mujer soñaba casarse y hasta la familia real de Evgolia deseaba emparejarlo con su princesa.
Todo el mundo repetía que Elena era increíblemente afortunada por haberse casado con él. Sin embargo, lo primero que hizo ella al volver al pasado fue buscar a Sabrina Miller, el primer amor de Lucas, con los papeles del divorcio en la mano.
—Voy a divorciarme —dijo con calma, mientras se los entregaba—. Lucas y los niños son todos tuyos.