Mundo ficciónIniciar sesiónDos días llevaba Sasha dejándose llevar por el joven.
Dos días que acudieron al mismo local de la primera noche donde el ruso demostró que no solo sabía bailar sino que también sabía divertirse como una persona cualquiera.
Cuando estaba con él, Sasha se olvidaba por completo de quién era.
Reía con él.
Bailaba con él.
Pasaba las con él.
Y lo que menos imaginaban los de su círculo más cercano, mostraba otra cara.







