Lorena miraba el billete en sus manos, los dedos ligeramente temblorosos. El papel era simple, doblado con precisión, como si incluso aquello hubiera sido planeado con cuidado.
Lo abrió.
"Si quieres irte, esta es tu oportunidad. Sin presión. Sin deuda. La decisión es tuya."
Su corazón se disparó.
Sin presión.
Sin deuda.
Palabras simples… pero demasiado extrañas después de todo lo que había vivido.
Rafael nunca daba elecciones.
Él decidía. Siempre decidía.
Lorena cerró los ojos un segundo.
Puede