Isabella se quedó sentada pensativa, ya tenía todas las pruebas para acusar a la familia Ortega, pero por qué sentía que había algo más, se quedó pensando por unos minutos más de tiempo.
Sacándola de su asimilación, una llamada entró a su móvil, era la abuela de Sebastián, qué días antes la había invitado a visitarla.
Después de salir del café, le pidió al chofer que la llevara a Villa a las rosas, donde temporalmente se quedaba la abuela de Sebastián.
Mientras dudaba en bajarse, alguien