En la entrada de la villa, cuando salieron del coche, Isabella estaba a punto de abrir la puerta, cuando la puerta se abrió de golpe. La cabeza de Rubén se asomó emocionado y con una expresión de chisme en su rostro.
¡Isa, regresaste!
Isabella asintió.
Rubén la miró antes de ver a Sebastián qué está de pie detrás de Isabella, mientras una sonrisa cómplice se dibujaba en su rostro.
Lo sé. El aire está lleno de burbujas rosas ahora.
Isabella ladeó la cabeza confundida y le lanzó una mirad