«EL ARCHIVO 0»
HORAS ANTES de la infiltración.
Vanessa estaba frente a una mesa con cinco pantallas abiertas.
Las líneas de código se deslizaban como un río interminable. Fabio, a su lado, comía una barra energética sin despegar la vista del núcleo digital que acaban de romper.
—¿Ya filtraste todo el nivel 13? —preguntó ella.
—Sí. Pero algo está raro, Vanessa. Muy raro.
—¿Qué tan raro?
Fabio suspiró y giró una de las pantallas hacia ella.
—Este archivo no tiene nombre, ni sello de autor