La expectativa precede a la decepción. Pero el hecho de que fuera Diego añadió una sensación aún mayor de desilusión a la ecuación.
En apenas unos segundos, las emociones de Sofía habían pasado por una montaña rusa de altibajos.
Una vez que se dio cuenta de que el hombre que tenía delante era Diego, una oleada de furia se formó dentro de ella.
—¿Cómo puedes ser tú? ¿Por qué estás aquí? ¿Me has estado siguiendo?
Los fuegos artificiales seguían explotando en el cielo. Lo que antes había sido un am