La jugada de Diego fue venenosa de verdad: logró vengarse por partida doble de un solo golpe.
Ella y los niños iban a quedar atados de por vida, y Alejandro también. Sofía sabía que él la amaba y que la aceptaba tal y como era, pero si se enteraba de esto, iba a sufrir mucho. Y yendo un paso más allá: incluso si Alejandro pudiera aceptarlo, ¿podría ella permitirle cargar con semejante peso sin sentir culpa?
Si lo miraba desde otra perspectiva, Alejandro tendría que criar a dos niños que todavía