—Ya lo dije: te amo. Todo lo que hice fue para que volvieras a mi lado. Quiero que me recuerdes toda la vida.
Diego en ese momento parecía un loco.
A Sofía se le escapó una lágrima. La rabia en su mirada estaba al límite; en toda su vida nunca había sentido una furia tan grande.
—No manches la palabra “amor”. ¡Lo que haces no es amor para nada!
Diego se rio.
—Sofía, lo sabes, ¿no? Me casé contigo porque me gustabas. Lo admito: soy una basura. Incluso mi amor está lleno de veneno, por eso no lo s