En esos tres años, Sofía no había dado señales de vida, así que Isabella, no podía contarlo al mundo. Pero sentía que sí tenía que decírselo a Diego.
—Diego, estuviste con Sofía tres años, ¿cómo no te diste cuenta de lo increíble que es? Antes te pedí que investigaras su relación con Sun y no averiguaste nada. ¡Pues ya está, yo lo sé! —dijo Isabella, quejándose—: ¡De verdad me dejas impactada! ¡No sabías nada!
Su única intención era avisarle.
—Sofía no quiere verte. No vengas —dijo, y colgó la l